jueves, julio 10, 2008
miércoles, julio 09, 2008
Ilustrador Oficial

domingo, mayo 04, 2008
Dedicatoria a Madame

En Febrero cumplió años Madame. Le regalé "Cartas a Theo" de Van Gogh. En las primeras páginas escribí una dedicatoria que transcribo así:
Pocas empresas se me antojan tan fatigosas, tan enrevesadas como la de regalar un libro. Intentos pretéritos resultaron en un cómodo pero impertinente incremento en mi biblioteca (tristemente ayuna de libros leídos) y en mi fatuidad. Ocurre que, predispuesto a la adquisición del presente de cumpleaños, ya en la librería y motivado por la premisa de elegir no cualquier pasquín sino sólo aquel volumen que me pluguiera, por fin me decido y sucumbo al deleite burgués de comprarlo; pero sin prestar atención a la siguiente verdad: puedo resistirme a todo, excepto a la tentación… y en particular me resulta imposible resistirme a la de desprenderme de un libro bueno. Mezquindades tales me hace acreedor de la mayor deuda de regalos de cumpleaños del hemisferio Sur.
Regalar libros que ya he leído parecería ser la única alternativa restante. Pero es poco robusta, puesto que de ninguna forma me desprendería de un ejemplar mío y que además siento una injustificada aversión por la idea de comprar un libro idéntico a otro que descanse en mis estantes. Cabe una última consideración: no es vacía la intersección entre el conjunto de libros que ya he leído y el de los que no yacen en mi biblioteca. Sea como fuere, esta tampoco es una opción aceptable, pues también me apropio de ellos (merced evidentemente a la más prosaica y elemental obsesión de biyectividad).
Este libro glosa la correspondencia de Van Gogh con su hermano y en ella se encierra su esencia (no la suya, Madame, sino la de Vincent) y también una confesión de estética y la locura. No lo he leído (aunque sí lo hojeé), pero me lo recomendaron fuentes confiables; y yo la convido y me desprendo de él quizá con la tranquilidad hija de la certeza de la conveniencia de regalar un libro deseado a alguien querido. O un libro querido a alguien deseado.
Joel
10/II/2008
viernes, abril 25, 2008
Desde Abajo
La casualidad y ningún mérito me atribuyeron el inmerecido placer de rodearme de ñatos tan egregios como Lucas Gastiarena et al. Con exitoso fracaso intento a veces no sucumbir ante los deleites que el diálogo con este purrete supone, pero hasta resulta agradablemente inevitable advertir la simpática y a la vez incómoda asimetría que me obliga a escucharlo desde abajo.
Generalmente sucede que, tal vez merced a la mayoría de cretinos que habitan nuestro plantea, los espíritus más nobles son menos reconocidos y queridos que los miserables ramplones; mayormente ocurre que los personajes más venturosos son también aquellos que propenden menos a la nobleza que al prosaísmo más llano y abyecto. Esta generalidad es profesada más bien por aquellos que, viéndose incapaces de disfrutar o generar ciertas complejidades, reclaman para sí méritos ajenos a la vez que se ganan a las masas con bromas chuscas. Pues bien, me alegra la certeza que cabe en estas veintidós [1] letras: Lucas es un contraejemplo.
Y en secreto que esta confesión ventila, le agradezco su injustificada amistad.
[1] Sé que muchos de ustedes acaban de verificar el escalar con los dedos. ¡Vergüenza debería darles!
Como (¿por fortuna?) me encuentro ayuno de toda foto actual de Lucas, los convido con esta misma, que delata su caracter zurdito ya desde los primeros tiempos. Los médicos dicen que se oyó al momento de su nacimiento un agudo "¡Hasta la victoria, siempre!".

sábado, febrero 09, 2008
domingo, enero 20, 2008
La Solidaridad de los Mercaderes

Diversas son las formas de la riqueza e inmensa la cantidad de caminos a recorrer para alcanzarla. Múltiples son los derroteros por los que podemos transitar para desembocar por fin en la ansiada fortuna económica. Puede uno, por ejemplo, ejercitar su intelecto y ejercer una profesión digna. Puede uno ejercitar sus brazos y ser tenista. O el corazón y ser artista. Con mayores riesgos y algunas incomodidades pero con resultados más prontos y beneficios mundanos podría uno ejercitar el orto y entregarse al despacho y entrega de la satisfacción de placeres carnales a terceros, que tan bien remunerado está en estos tiempos. Si no se pretende sacrificio, puede uno jugarle al 19. Pero por favor no reenviemos mails estúpidos: ¿no somos grandes para mandar mails tan pueriles?, ¿es apresurado considerar alarmante que haya gente que cree que nuestro amigo Bill Gates va a compartir su fortuna con nosotros como recompensa por realizar tal o cual cosa?, ¿es falaz sospechar solidario con la situación de Latinoamérica el hecho de que tales idiotas tengan derecho a votar en las siguientes elecciones?
viernes, enero 04, 2008
De Nutrición y Socialismo
Hola. Soy amigo de XXXXXXX XXXX; él me pasó tu mail. Quería preguntarte si trabajás con alguna obra social (yo estoy afiliado a Luis Pasteur y un amigo a OSDE). En caso afirmativo me interesría contactarme con vos para concretar una consulta (no tengo ni tu número telefónico ni tu dirección ni nada).
De todas formas si sólo trabajás de forma particular: ¿cuánto cobrás?
Joel.
El consultorio está en XXXXXXX 1312, 1º "B", los teléfonos son XXXX-XXXX y XXXX-XXXX, de lunes a viernes de 15.30 a 19.30 hs. podés llamar y reservar un turno, yo estoy atendiendo los días miércoles en ese horario, la consulta sale $50 primera vez y $30 controles, particulares.
Saludos,
XXXXXX XXXXXX.
Joel, al final del msn te aclaré particulares, con lo cual no trabajo con obras sociales en Capital Federal, lo que si podemos hacer es una factura y que tu obra social te reintegre total o parcial la consulta, lo que si te diría es que cuando llames al consultorio vuelvas a preguntar por los honorarios porque a partir de enero aumentaron las consultas (como todo), hacía más de 3 años que no se modificaban estos valores pero lamentablemente no hay otra posibilidad.
Saludos,
XXXXXX XXXXXX
Saludos,
sábado, diciembre 15, 2007
Perjura
Anotada en los padrones de un foro al que pertenezco está una piba (21 ó 22 años) que, pobre, no juna un fulbo. El asunto es que tiene las más terribles faltas de ortografía y cada vez que redacta un mail (además de sangrarme los ojos) escribo entre líneas de una epístola ulterior algún comentario gracioso sutilmente alusivo. Ella, por supuesto fiel a su ingenua ignorancia, nunca se siente aludida. Algunos sospechamos que no entiende nada (pero nada de nada) e interrumpe la lectura del texto apenas advierte que su extensión excede las siete palabras. Soy consciente de que no está del todo bien esa actitud altanerita y prometí no volver a incurrir, aunque varios integrantes del foro aplauden con asiduidad mis abyectas intervenciones.
Lo cierto es que justo cuando estaba leyendo las barbaridades que osó anotar la chica esta, ya predispuesto al contraataque literario, un compñero (también integrante del foro) me sugirió que calmara mi sed de sangre contando hasta diez.
A continuación (en verde y cursiva), el reciente mail que envié al foro no en respuesta, pues anularía la dualidad que me absuelve y la sutileza que lo engalana, pero sí apenitas después del último que escribió la protagonista del párrafo inicial. ¿Soy un salame (no serán tomadas en cuenta las justificaciones que aludan a mi fenotipo)?
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez.
(...)
No: no funciona. Lo intento, co-foreros. Lucho… pero es vano. Al parecer no puedo contra mi mí, contra mi ego, contra mi Yo, contra mi él. Contra mi Joel.
Prometí que no lo haría pero ya lo ven: este mercachifle que escribe demuestra -jactándose de su debilidad deliciosa- su perjura. Da cuenta pues no de otra cosas más que de su radical logomaquia, de su ufanía, de su fatuidad estrepitosa, de su voluntad bizantina, de su espíritu marcial que aturde. Pecaré de pendenciero, de beligerante, lo sé.
P
u
n
t
o
s
s
u
s
p
e
n
s
i
v
o
s
Un momento. Interrupción. Hasta aquí fue todo introito. Pura introducción. Mero proemio. No he dicho nada aún. Pero detengámonos por un instante. ¿Hace falta seguir? ¿Es necesaria, en este punto, a esta altura del texto, una continuación, un nudo, un desarrollo? Yo creo que así está bien.
Con un chau bastará, ¿no?
Yo creo que sí.
Chau,
Joel.
sábado, noviembre 17, 2007
Muchacho Miserable se Ofrece

miércoles, noviembre 14, 2007
¡Ay de mí!
- Soy más perverso, lascivo, mentiroso, idealista, resentido, morboso, zurdito y propenso al enamoramiento supino y menos intelectual, culto, habilidoso, sofisticado y seductor que lo que siempre supuse.
- Quiero manejar un camión. Pero de esos en los que la carga va enganchada, bien pulenta. Eso.
- Me gusta la contradicción de afirmar que no me equivoco si juro que soy la persona menos exagerada del Universo (y sus alrededores).
- No sé si pude generar "algo" en ella.
- Demás está decir que jamás llevaría a la realidad tal cosa, que es sólo un jueguito interno para pasar el rato entre las estaciones de Subte si no leo... pero estuve pensando en lo que ocurriría si, sonriente, me acerco a una nenita de ocho años y, en secreto aunque frente a todos -ignorantes de mi maléfico plan- y antes de darme tranquilamente a la fuga, la anoticio de una terrible mentira del orden de: "cuando vuelvas a tu casa vas a encontrar a todos tus familiares muertos; y recordalo siempre: quiero que sepas que será tu culpa".
Análogos a este existen (y sospecho que han naufragado ustedes también alguna vez en pensamientos similares), delirios tales como avanzar corriendo mirando fijamente a la cabecita de un hermoso bebé que gatea y propinarle el más brutal de los botinazos de derecha. En fin, una pendejada. - Odio a las pelotudas con suerte. Nada peor que un mediocre afortunado.
- A veces el pis huele extrañamente bien.
martes, octubre 16, 2007
Abolir el Pasado
Evitar la melancolía ulterior omitiendo lo que ha sido no es recompensa bastante por abolir el pasado: no reincidiremos ya en tan evidente juventud, no volveremos a ser amados por las mismas damas a quienes les negamos aquellas fotos. Nuestros reflejos son ahora menos amigables, sí, pero descubrimos que después de todo no éramos tan feos, ni tan gordos, ni tan desdichados, ni nuestros nombres estaban anotados en los padrones de las personas menos fotogénicas del mundo. Pocas cosas valen más que la juventud, no olvidemos la prerrogativa de disfrutarla.
El género biográfico es necesariamente triste y no tomarse fotos es una idiotez imperdonable, además de un engaño pueril.
A los 24 afirmo con superlativa vergüenza que no conservo foto alguna con mis novias pretéritas, que mi adolescencia se restringe a convenientes imprecisiones del olvido, que los ecos de mi pasado reverberan únicamente en mí, que poco puedo compartir, que la memoria me engaña y que eso me apena mucho.
domingo, julio 29, 2007
Tres clases de hombres
Hace poco escribí un mail que contenía el texto que cabe en esta cita (en azul):
(...)
No limitarse simplemente a cumplir con lo que se espera de uno es una actitud propia de los espíritus más elevados.
A mí me gusta mucho Dolina. Tanto es así que cada tanto grabo sus programas en mp3. Hace no mucho habló justamente de esto que menciono, de los hombres que aspiramos (me incluyo) a ir un poco más allá. Voy a “desgrabar” y resumir un cacho de programa en donde Dolina hace referencia a algo que Unamuno decía en su obra. Me parece oportuno convidarlos con esto que es muy bello. Si no lo han hecho, por cierto, léanse “Del Sentimiento Trágico de la Vida” del escritor español.
Al respecto, entonces, Miguel de Unamuno dice algo interesante. El tipo divide a los hombres en tres grupos, propone que hay tres clases de hombres: los carnales o zárcinos, los intelectuales o psíquicos y los espirituales o pneumáticos.
Los carnales o zárcinos eran para él los hombres de escasa ilustración, que se asomaban únicamente a la experiencia inmediata, que no hacían ninguna clase de especulación, que tenían de la realidad un conocimiento directo y elemental.
A los que pertenecían a la segunda fila los llamaba intelectuales o psíquicos (algo así como la clase media del espíritu): los que si se dedicaban a construir puentes los construían y listo; los que hacían lo que de ellos se esperaba y que tenían alguna ilustración, pero que únicamente prestaban atención a lo que se esperaba de ellos.
Y finalmente estaban los pneumáticos o espirituales, que eran aquellos que más allá del pensamiento aplicado, tenían la capacidad de soñar y aún la locura de oponerse a lo que parecía razonable.
Y Unamuno decía que las conexiones entre estos tres grupos se producían mayormente entre los espirituales o pneumáticos y los zárcinos: entre los hombres de espíritu más elevado y los hombres más inocentes… y los del medio siempre quedaban fuera.
Unamuno ponía como ejemplo glorioso de eso al Quijote, que era ciertamente un pneumático y sin embargo amigo de un zárcino, de un hombre carnal como Sancho Panza. Mientras que los del medio, esos eran los “Sansón Carrasco”, los que trataban de convencer al Quijote de que regresara de su locura.
Y a mí me parece que no está mal; que asiduamente ocurre que las personas más sencillas suelen comprender algunas altas verdades y hacer amistad con lo más alto de la pirámide espiritual más fácilmente que con las viejas de enfrente de mi casa, que serían esa detestable clase media del espíritu, que es desconfiada, que se siente superior a los zárcinos y envidia secretamente a los espirituales... mientras que en las otras dos clases eso no ocurre: los unos porque están seguros de lo que son y los otros porque en su inocencia no conocen todavía la envidia.
(...)
viernes, junio 01, 2007
Vote Cherashny-Porelorti


martes, mayo 22, 2007
Gran Hermano "Talentosos"
He aquí a los elegidos:
Alejandro Dolina
El Indio Solari
Fernando Peña
Martín Caparrós
Jorge Dorio
Diego Capusotto
José Pablo Feinmann
Charly
Juan Martín Maldacena
Adrián Paenza
Martha Argerich
Alfredo Casero
Andrés Calamaro
Yo humildemente sospecho que se trataría de una experiencia interesante.
sábado, mayo 19, 2007
Dialéctica Moderna
¿Todo cambia?
¿Heráclito o Perménides?
¿Demócrito tal vez (para los menos arriesgados)?

jueves, mayo 17, 2007
domingo, mayo 06, 2007
El desarrollo de la ciencia y la filosofía especulativa
El miércoles próximo dará una conferencia en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (UBA, Ciudad Universitaria) ROLANDO GARCÍA, profesor emérito de la UBA y decano de Exactas hasta la Noche de los Bastones Largos.
En la conferencia, titulada “El desarrollo de la ciencia y la filosofía especulativa”, García abordará un análisis de las interacciones entre laFilosofía y el desarrollo del conocimiento científico, sobre la base deejemplos históricos de convergencia y antagonismo, desde Pitágoras hastala Relatividad y la Mecánica Cuántica.
La entrada es libre y gratarola. No serequiere inscripción previa.
MIÉRCOLES 9 de MAYO a las 18.00 en el AULA MAGNA del PABELLÓN II
(CIUDAD UNIVERSITARIA)
miércoles, abril 11, 2007
sábado, abril 07, 2007
Clasificados
sábado, marzo 31, 2007
Infinitud Cíclica.
Dije y repito:
Pronto dejaré de hurtar y ocurrirá la mutación bendita: las larvas de mis ideas serán crisálidas de bocetos para, luego de madurar convenientemente en ese estado largo tiempo, convertirse en mariposas ya publicadas que morirán al día siguiente.
La duración de una idea en la memoria de quien la lee es inversamente proporcional a su belleza.
Lo bello es necesariamente efímero.
La Envidia. Esa Muerte Pequeña.
por Carolina Aguirre
ilustración: viktoryranma
La envidia corroe por dentro como el ácido de baterías. Condenado socialmente, el envidioso no puede dejar al descubierto sus sentimientos y sólo le quedan dos finales posibles: imitar o destruir ese oscuro objeto de deseo.De todos los pecados, la envidia es el de peor reputación. La lujuria, por ejemplo, despierta simpatías masivas entre jóvenes y maridos aburridos. La gula es grotesca y visible, y emerge en los asados y restaurantes de tenedor libre. La ira comporta un problema menor, un vicio de carácter. La avaricia es una bajeza, pero las mezquinas proezas en nombre del ahorro están a la orden del día: ¿quién no tiene un amigo que una y otra vez cae a cenar con las manos vacías? La pereza y la soberbia son deslices cotidianos, y los honramos cuando llegamos tarde al trabajo por remolonear en la cama o al opinar sin conocer del tema. Para la mayoría de la gente, en cambio, la envidia es otra cosa. Para casi todos, la envidia es una enfermedad del alma, la corrosión de todo lo noble y tierno en el ser humano. Es posible y hasta ordinario que alguien declare que es demasiado vago para empezar el gimnasio, o “calentón” e irascible con los mozos que se equivocan. Es posible que confiese su adicción a los dulces y revele que es “gordo de alma”, también que admita su arrogancia e incluso su tacañería; pero jamás en la vida, en ningún caso, se escuchará la confesión de un envidioso. Tan grave es su estigma social. No es descabellado sugerir que la Iglesia católica ha sido el principal motor detrás de la campaña de difamación contra la envidia; basta con recordar que su sexto mandamiento pregona que desear intensamente lo ajeno es propio de gente ruin. Sin embargo, aunque la Iglesia pudo tener su parte, la envidia no es mala sólo porque tenga mala fama, hay algo malo en la envidia en sí. Cuando envidio a otro -de manera más o menos rotunda- me estoy negando a mí mismo. La envida tiene mala fama porque es un suicidio del íntimo yo. Este fracaso de no ser el otro, trae consigo un dolor inmenso. Julio César tenía veinticinco años cuando al pasar al lado de una estatua de Alejandro Magno lloró amargamente, porque pensó que a esa misma edad, Alejandro ya había conquistado la mitad del mundo y él aún no había hecho nada. Tan poderoso es el ardor envidioso, que sólo existen dos alternativas: imitar o destruir. O nos transformamos en el objeto de deseo, o lo volvemos indeseable; podemos intentar ser la más linda o pisar a una más linda con el auto. Para quienes imitan, queda siempre la esperanza de conseguir el objeto o la cualidad deseada. A través de esa mirada envidiosa pueden intentar, al menos, parecerse al imán de su codicia, y en el caso de los más tenaces, incluso pueden superarlo. Como Julio César, quien a los 48 años conquistó las Galias y fue emperador de Roma. En cambio, para quienes son incapaces de hacer ese esfuerzo, sólo queda una posibilidad: la aniquilación del objeto o la virtud envidiada. Si no es suyo, que no sea de nadie más.

martes, marzo 27, 2007
Fracasado sí, pero con estilo.
Cursé con vos una o dos materias en Berklee en 2002 ó 2003; no tuvimos mayor contacto.
Por alguna razón (sospecho que la voluntad de algún proyecto musical ulterior) intercambiamos entonces mails y teléfonos.
Por alguna rázón lo anoté en mi agenda.
Por alguna razón te soñé hoy.
Por alguna razón se me antoja interrumpir la indiferencia.
Por alguna razón intuyo que no responderás.
Joel.
domingo, marzo 04, 2007
Principio y Fin
Ella
.
.
.
y exhalo bruscamente.
Complacido con la incertidumbre de no saber si mis ojos están cerrados o resignados a no ver(la), me limito a escuchar su silencio; intuyo lascivias glaciales, sospecho el unísono efímero del canto de un par de corazones que se pretenden uno.
miércoles, noviembre 08, 2006
Ejercicio Intelectual
Amigos por conveniencia, novias infieles, amantes pretéritas, ex cuñados memorables, encomiables personalidades, primas lejanas, condiscípulos varios, parientes ingratos:
Dolina me hizo acordar recién de algo sobre lo que inquiero desde chiquito; desde muy chiquito. Algunos autores más fecundos y venturosos (Nietzsche, Kant, George Berkeley, por ejemplo) han escrito algo al respecto...algo que llamaré por comodidad "La Filosofía". Pero ese es otro asunto.
Lo que yo propongo es el ejercicio intelectual que cabe en estas palabras:
Desde hoy y hasta el primero de Diciembre tienen tiempo para contestar a la pregunta (ver el final del mail) que es protagonista de esta misiva y enviarme a esta misma dirección (jroitvan@hotmail.com) vuestras respuestas. Yo seré simplemente quien las recopile; un mero "antologista". Yuxtapondré sus textos y convertiré luego tal yuxtaposición en un archivo que adjuntaré y les reenviaré detallando a quién pertenece cada uno.
Pero momento, que existen algunas condiciones:
La primera sugiere que la magnitud de sus elucidaciones no debe ser mayor que cuarenta y cinco renglones si se utiliza la letra Arial tamaño diez (a ver: escriban utilizando cualquier letra, pero cerciórense de que al cambiar el estilo y el tamaño de los ya mencionados escritos estos no se prolonguen por más de 45 renglones).
La segunda es que se dejen de joder y escriban algo. ¡Después de todo hay tiempo suficiente! No quiero que el primero de Diciembre me sorprenda con menos de catorce entusiastas participantes.
Así todos nos enriqueceremos. Probablemente también nos divertiremos, nos enamoraremos, creceremos, discreparemos, nos operaremos el apéndice (¿por qué no?), nos elevaremos, nos enojaremos, nos dispondremos al ejercicio intelectual, nos pondremos contentos. ¿Quién sabe? Lo cierto es que gozaremos de las estupideces y genialidades ajenas.
Vale decir que se apreciará la originalidad, la calidad de redacción, la sutileza del concepto, la precisión del fundamento, la estética en general, el razonamiento, el humor, la inteligencia, el romanticismo y los sobornos.
Pregunto entonces: ¿sólo existe aquello que percibimos?, es decir: ¿“ser” es “ser percibido”?
Atentamente,Joel Roitvan.
viernes, agosto 11, 2006
¿Por qué hay que hablar bien?
Estoy “rumiando” parte de lo que hablamos ayer…
No sé si está bien formulada la pregunta tuya: “¿por qué hay que hablar bien?” (puede contestarse que cada cual habla como quiere).
Puede encararse el tema desde otro punto de vista. La gente que habla con mayor propiedad tiene más riqueza para expresar lo que desea y es más culta: la otra se expresa con más pobreza y es menos culta.
Un ejemplo entre otros:
El verbo “romper(se)” pasó a reemplazar a otros verbos u otras expresiones que son más apropiados, según la ocasión.
Cuando un teléfono está fuera de servicio (está roto)
Cuando un reloj dejó de funcionar (está roto)
Cuando una taza se quiebra (está rota)
Cuando una copa se casca o se fisura (está rota)
Cuando un diente se astilla (está roto)
“Romper(se) tiene el sentido de “hacerse pedazos, añicos…” en ninguno de los casos que puse como ejemplos se usa con corrección.
Ni qué hablar cuando una mujer le dice a otra: “¡Estás pálida!, pintate los ojos.” y, peor si esta segunda le contesta: “¡No puedo porque me duele la vista!”
Cariños,
Carlos.
sábado, julio 22, 2006
Admiración
¿Cómo? ¿Que vos sos un romántico también porque escribís poesías, escuchás a Arjona y sabés hacer el sol mayor con la guitarra? ¿Que Fidel es en realidad un dictador? Yo te voy a explicar un par de cosas:
...
No. No vale la pena. Andá a la página de Ideas del Sur mejor.
martes, julio 18, 2006
Elogio de lo cotidiano





